
La pintura de Candi Garbarino (Cádiz) está centrada en la expresión formal y cromática. Desde sus comienzos se inclina por la expresión del color y el estudio de las formas desde un punto de vista naturalista que va derivando en la evolución de la forma hacia una simplificación que a veces culmina en la abstracción expresionista. Las técnicas empleadas son la pintura acrílica directa sobre lienzo, papel, cartón, etc. agregando a veces la técnica del collage, sobre cualquier soporte.

Entre los temas predilectos de su poética visual están la feminidad, la flora de los parques de Cádiz, el mar o la fertilidad de la tierra, pero, sobre todo, el agua, ya que según Candi “es el elemento universal que une a los seres vivos, unos viven en ella, otros se alimentan con ella, otros piensan en ella; algunos sueñan con ella, otros la admiran, algunos la deterioran…. todos le debemos la vida, menos el fuego…. El mar, los océanos, los hijos de Atlas que viven en sus aguas templadas o frías, me inspiran como testigos insobornables, mudos ante el deterioro ecológico, una digna actitud y una llamada de atención para sobrevivir a la misma vida…”.