
Tras una extensa trayectoria como gestora de proyectos de arte contemporáneo, Marta Lorca (Madrid) se forma como ceramista y desde 2015, utiliza el barro como medio de expresión artística. Comienza creando vajillas escultóricas, pequeños cuencos con forma de ostra o girasol, grandes jarrones o bandejas que se asemejan a acantilados, manta rayas, medusas, cuevas cubiertas de alga, acumulando así un peculiar ajuar de objetos vegetales, seres irregulares, barrocos, cargados de vida y de colores eclécticos, que forman el corpus de su trabajo.
Este proyecto nace del diálogo entre materia, territorio y memoria. A través de una serie de tres piezas realizadas en porcelana y gres, se propone una aproximación sensible a la esencia de Cádiz: un lugar donde la tradición y la contemporaneidad conviven en constante transformación. Cada pieza se construye como un fragmento de paisaje emocional, donde la cerámica actúa como puente entre lo ancestral y lo presente. La porcelana y el gres, materiales de texturas muy diferentes, conviven y se funden, se reinterpretan desde un lenguaje. Este conjunto invita a recorrer Cádiz desde lo táctil y lo intuitivo, desde lo que se siente más allá de lo que se ve.
“Abrazar la imperfección para crear nuevas narrativas de aceptación y tolerancia. La innovación amplía la interpretación de la tradición”
