
Nacida en Ginebra, se forma en su Escuela Superior de Artes Visuales. En 1984 se instala en España donde comienza a vivir de la artesanía, dedicándose principalmente a la cerámica y la pintura de azulejos, aunque su carácter inquieto y creativo, le ha llevado a trabajar con muy diversos materiales y técnicas.
En SURES presenta “Principio-Fin”, una obra realizada con pigmentos puros de malaquita y de concha ( o Murex), y tinta china sobre papel, en la que el principio – la repetición obsesiva de motivos y el uso de esos tres colores mágicos – se derrama sobre el papel hasta que este acaba: es el fin.

“Me emocionan las curvas de las colinas de la campiña, tan sensuales, con sus tierras variadas – blancas, negras, amarillas-. Me emocionan los pinos y sus sombras, techumbre de contrastes. Me emociona el mar con sus movimientos, sus colores y sus paisajes internos. Me emocionan los jardines tropicales de los parques centenarios de la ciudad o la armonía de una fachada”.