
Pilar Aguilera (Cádiz) es una artista visual que trabaja entre la pintura y la escultura. Su práctica artística se centra en la resignificación de la materia y en la exploración de la identidad a través del color en la que el material adquiere un papel estructural y simbólico. Poco a poco su investigación se ha ido desplazando hacia la piedra, profundizando en el volumen, la máscara y la síntesis formal, y otorgando a la materia un carácter más arcaico y esencial.
Mujer máscara es un proyecto artístico que investiga la construcción de la identidad femenina a través del simbolismo de la máscara. El origen de la serie se encuentra en un conjunto de esculturas sobre piedra en las se interviene rostros inspirados en estéticas africanas. A partir de este proceso, y mediante una acción performativa, la artista se fotografía ocultando su propio rostro tras las piedras, generando una imagen ambigua situada entre el autorretrato y el ocultamiento. Este gesto abre un espacio de reflexión sobre la tensión entre presencia, ausencia e identidad fragmentada.
Asimismo, el proyecto cuestiona la estética contemporánea de la perfección y de la juventud eterna. Frente a la tendencia a borrar las huellas del tiempo, estos rostros enfatizan sus marcas: ojeras y líneas de expresión se reivindican como cartografías de la experiencia y no como estigmas que deban corregirse.
