
Tras licenciarse en Ciencias Químicas comienza a realizar cursos específicos en técnicas papeleras y otros oficios y disciplinas artísticas, para luego aplicarlos al papel, creando en 2000 Papeles para Sentir, donde elabora papeles artesanales, no quedándose solo en la formación de hojas sino que aplicando diferentes técnicas logrando pasar del papel bidimensional al tridimensional, con volumen, con los que crea piezas escultóricas de indiscutible valor artístico y decorativo.
“Luz para nuestros mares” está formada por una serie de piezas escultóricas hechas a mano con papel artesanal que mediante luz y formas orgánicas evocan ecosistemas marinos de nuestro territorio, el Sur, para activar una reflexión sobre su fragilidad y necesidad de cuidado.

“La materia prima principal utilizada para la elaboración de las piezas es algodón, muy vinculado al Sur tradicionalmente. Las texturas de las obras nos recuerdan a la roca ostionera con restos de conchas, corales, emulando cómo serían esos fondos marinos. Históricamente la elaboración de papel está muy vinculada al Sur. Fue por nuestro territorio por donde se introdujo el conocimiento de dicho oficio, a través de los árabes”.