
Tápiz macramé 200 x 200
Podéis encontrar mi inspiración e incluso mi alma detrás de cada nudo de este tríptico. Las formas circulares que ascienden hacia la superficie no son simples nudos son la respiración en el fondo del océano, suspiros que sanan y buscan la luz.
Las largas líneas verticales transmiten la quietud absoluta, la ingravidez y la paz que solo se experimentan al sumergirse en el mar, lejos del ruido del mundo exterior.
Elegí un color rojo teja, vivo y pasional, para proyectar la fuerza, la vida y el arraigo a mi tierra, el sur y sus aguas. «Suspiro de Sal» nace precisamente de ese contraste: la calidez visual de la sangre y el corazón frente a la frescura marina que evoca la sal. Es, en definitiva, la unión del aire y el mar; un latido de sanación y crecimiento.